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Angra en Argentina
Iban a ser en un principio dos fechas, pero por la poca convocatoria se pasó todo a una, que igualmente no arrojó una sala llena al Teatro Gran Rivadavia el último sábado.
En esta oportunidad tocaron como invitados: Eternity, Anublar-Cetro, Nottingham, Jezabel, Infinity (el proyecto de Beto Vázquez) y se sumo a último momento Lörihen. Quien brilló por su ausencia fué Presto Vivace.
El orden de las bandas fué en poco extraño: cuando era el turno de Infinity, Angra salió a escena.
A esta altura faltaban dos agrupaciones por tocar, y con lo que costo la entrada, no era una linda noticia. Pero a no amargarse, al finalizar el potente show de Angra anuncia que finalmente Infinity y Lörihen actuarían.
Era una sensacion extraña, pues despues de que toque la banda principal uno está acostumbrado a retirarse del lugar, pero ahí seguian todos los metaleros viendo las demas bandas.
Esta fue la primera presentación de Angra en nuestro pais con su nueva formación, y quedo totalmente demostrado que el espíritu sigue adelante.
El show de los brasileños comenzó con la intro de su último disco Rebirth, que sumado a un juego de luces te ponía los nervios de punta, y ahí nomas descargaron el potente "Nova Era", le siguieron con "Acid Rain" (del cual editaron un disco con la version demo de este tema, antes de la salida de Rebirth) y llegó el primero de los clásicos: "Angels Cry", el cual le puso un clima mas emotivo a la noche. La lista se siguió completando con los temas de su última
producción y tocaron también: "Time", "Make Believe" y un arrollador "Nothing to Say", que fue acompañado con la Intro el disco Holy Land.
Hasta aca todos los espectadores metaleros permanecían sentados en sus correspondientes butacas, hasta que llegaron los bises y ahi sí todos de pie. Apenas se empezó a escuchar "Unfinished Allegro", el primer track del disco Angels Cry, la adrenalina recorria las venas y todos se agarraban la cabeza. Esta intro dió pie a "Carry on", y ahí estallaba el teatro. Se vino el último tema, ni mas ni menos que "The Number of the Beast", un clásico de Iron Maiden.
Despues fué el turno de Infinity que realizaron un show prolijo pese al contundente enojo de Beto Vázquez estaba. Se quejó por el sonido, ya que no tenían un buen monitoreo y dijo "yo me quede a tocar solo por
respeto a ustedes", pidió disculpas al público por si cometían algún error ya que pidieron mayor retorno de voces negado por los sonidistas, agregando que "Angra, no sonó asi, ¿no?".
Y por último Lörihen, una banda con una potencia increíble. Tocaron solo sies temas, pero bastaron para arrasar las últimas neuronas que quedaran vivas.
Ignacio Patat
Nota publicada el Jueves 29 de Noviembre de 2001.
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