HISTORIA PERSONAL
Mi nombre completo es Fernando Carlos Raffo. Soy
el menor de cinco hermanos
varones.
Nací y me crié hace más de 30 años
en la Ciudad Mediterránea de Córdoba, aunque culturalmente
y por propia convicción soy un "Entrerriano de Ley",
ya que todas mis raíces se encuentran en estas tierras,
en las que vivo desde hace ya 13 años.
Dentro de mis actividades actuales, dirijo una Escuela de Karate,
Arte Marcial que practico desde pequeño que forjo mi
personalidad y sigue siendo de gran utilidad para mantener el
equilibrio diario. Dentro de mis estudios de grado, cursé
las carreras de Ingenieria en Construcciones e Ingenieria Civil.
Con respecto a la naturaleza y a las aves en particular, siempre
me sentí atraído, con la desventaja de que al
vivir en una gran urbe, sólo podía disfrutar de
ellas en las vacaciones estivales, que, por supuesto, acontecían
en la hermosa Ciudad de Colón. Quiero destacar que mis
primeras relaciones con las aves no fueron muy buenas, ya que
comencé entrampándolas y poniéndolas en
cautiverio, para, de esta forma, intentar poseer un poquito
de la naturaleza en mi casa a la que tanto quería. Luego
me dediqué a la cría de canarios Roller, con los
cuales me destaque en certámenes nacionales. Paralelamente,
atraído por el tiro y las armas de fuego, tuve una extensa
actividad cinegética, que por suerte para mí finalicé
definitivamente hace un par de años. Actualmente sigo
disparando, pero con otro tipo de artefacto, mi equipo fotográfico.
¡Ojalá todos disparasen así!
Hablando de fotos, mi experiencia como tal comenzó con
una cámara doméstica, con la cual fotografiaba
todo lo que me interesaba. Cuando me surgió la idea de
crear un archivo de las especies de aves locales, tuve la suerte
de contactarme con el tío de un amigo, que me supo guiar
en la compra del equipo adecuado a mis posibilidades económicas
y que es el que
actualmente
poseo: un Fotosnaiper 12 de Zenit con un Teleobjetivo de 300
mm. Como curso introductorio fue comprar un par de rollos y
salir a perseguir aves. Si seria tal mi ignorancia, que los
primeros rollos los saque con velocidad fija de 1/60, por que
así estaba puesto en la máquina, con lo cual las
fotos me salieron un poco movidas. Luego
aprendí
que había una perilla para poder cambiar las velocidades
y otras funciones que me serían de gran utilidad más
adelante. Por supuesto que todo en mi máquina es de accionamiento
manual.
Como reflexión final me gustaría decirles que
me siento muy comprometido con el trabajo que estoy realizando,
sintiendome en armonía con la naturaleza, que para mi
suerte en Entre Ríos esta al alcance de la mano. Quiero
compartir todas estas vivencias con las demás personas,
con un fin educativo, para que aprendamos a cuidar y respetar
a la naturaleza tal cual nos fue entregada y busquemos alternativas
para preservarla.